Apple no quiere que repares la pantalla de su nuevo iPhone por tu cuenta



Que el sensor de huellas digitales vaya a formar parte de la pantalla del nuevo iPhone hará que la reparación en tiendas no oficiales sea casi imposible

Todo el mundo ha roto alguna vez la pantalla de su teléfono móvil, y aunque lo más recomendable es ir a repararla a una tienda oficial de la empresa que lo ha fabricado, esto no siempre es posible. Ya sea porque cobran un ojo de la cara o porque la compañía no ofrece esos servicios, a veces la mejor solución es irse a una tienda de reparación no oficial.

El resultado variará, por supuesto, de una tienda a otra, pero actualmente es un negocio pujante que existe al margen de los fabricantes. Por eso no nos extraña que Apple quiera acabar con esta situación y, una vez más, marcar ellos las pautas de lo que se puede hacer y lo que no con sus teléfonos.

Desde el iPhone 6 y posteriores, la reparación de una pantalla de iPhone se ha convertido en un proceso muy complicado por culpa del sensor de huellas dactilares, que deja de funcionar en muchos casos tras cambiar la pantalla. Aunque hay soluciones, es un problema al que se ha tenido que enfrentar mucha gente y que tiene su origen en Apple.

Esta situación parece que se va a agravar con el lanzamiento del nuevo iPhone de 2017. Como ya se ha venido comentando durante los últimos meses, habrá tres nuevos teléfonos de Apple este año, uno de los cuales será superior a sus dos compañeros porque tendrá una pantalla mayor en un cuerpo más pequeño. En otrsa palabras, la pantalla cubrirá todo el frontal y no habrá botón de Home.

Esto de por sí ya se traduce en problemas a la hora de cambiar la pantalla, que si encima ocupa más espacio en proporción, tiene más probabilidades de romperse. Pero dado que lo más seguro es que debajo de la pantalla haya un sensor de huellas dactilares, la reparación de este iPhone pinta imposible salvo si es Apple quien la realiza. La compañía ya tiene patentada esa idea, así que pinta como una realidad para el futuro dispositivo.

Esta limitación se debe a que el botón de Home actual es la única pieza que no se puede reparar en los iPhone actuales al margen de Apple. Si se te rompe y quieres volver a tener esa función, tienes que pasar por el aro de una Apple Store y pagar el precio que la compañía establezca.

La razón que la compañía da para ello tiene cierto sentido: el botón de Home gestiona datos biométricos del usuario (las huellas dactilares) y por eso hay una limitación de software, dado que podría accederse ilícitamente a ellos con una pieza no garantizada por Apple y se podría hackear, por ejemplo, el sistema de pago mediante huella de la empresa.

Si se confirma que Apple va a apostar por un sensor de huellas dactilares integrado en alguna parte de la nueva pantalla de su iPhone, reparar el teléfono va a costar mucho a aquellos usuarios que no tengan cuidado con ellos. A su vez, muchas tiendas especializadas en reparaciones podrían ver limitados sus ingresos, dado que el iPhone sigue siendo uno de los teléfonos más populares del mercado, tanto a nivel mundial como en España en particular.

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