Si quieres seguridad, olvídate de Android y cómprate un iPhone


Con este devenir de smartphones Android de gama alta, seguro que algunos usuarios de iPhone se han planteado actualizar su terminal y cambiar de aires porque claro, aunque cada vez es más común encontrar Android tan o más caros que el iPhone, la realidad es que por ejemplo, el diseño del OnePlus 5 es un calco del iPhone 7 Plus y cuesta casi la mitad. Pero no es oro todo lo que reluce. Al margen de las enormes diferencias del sistema operativo en cuanto a fluidez, estabilidad, actualización y eficiencia destaca una que puede llegar a ponerte los pelos de punta: la seguridad.

Porque sí, Android es terriblemente flexible y gracias a ello puedes descargar apps de cualquier lado, transferir contenidos olvidándote de iTunes y la plataforma de aplicaciones es mucho más amplia. Vamos, que tu abanico de posibilidades es más amplio, eso sí, a costa de perder en seguridad a causa de su mayor apertura y del factor humano.

App Store vs Google Play

De hecho, raro es el día en el que no tengamos que presenciar en los medios ataques, malware, virus, adware que ataquen los terminales Android, no os vamos a engañar: ni siquiera instalar WhatsApp es seguro en Android.


Y es que mientras en Apple el proceso de entrada en la App Store es largo y pasa por la superación de una serie de pruebas para verificar que la app no sólo no es perjudicial sino que se ajusta a nuestros terminales, a iOS y no infringe las leyes de propiedad intelectual, en Google Play pasa cualquiera.

Por si fuera poco, periódicamente Apple va realizando barridos y eliminando apps que han conseguido pasar su duro filtro y vaya si lo consigue. Así que si descargas apps desde la App Store puedes estar tranquilo, se trata de un entorno prácticamente seguro.

Android es el principal objetivo de los hackers

La clave de todo es la cuota de mercado. Y es que el objetivo de los hackers es causar el mayor daño posible, algo que pueden hacer de forma más efectiva atacando el sistema operativo por excelencia, es decir, Android. El cálculo es fácil: a más usuarios, más capacidad de daño y más probabilidades de éxito en su cometido. Pura probabilidad y lógica.

Actualizaciones de seguridad

Ahora bien, el punto anterior también se ve favorecido por la flagrante desprotección de los dispositivos Android. Poco tenemos que decir al respecto que no dijera Tim Cook en la WWDC 2017, y como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis la prueba:


No sirve de nada que cada vez que los desarrolladores detectan ataques, bugs o un fallo de seguridad y/o privacidad elaboren rápidamente un parche si los usuarios Android no instalan las actualizaciones, bien porque no les apetece, porque no saben o porque simplemente su terminal no se lo permite. En el otro lado de la moneda nos encontramos con el iOS de Apple, que en menos de medio año de implantación de iOS 10 consiguió que 4 de cada 5 dispositivos iOS contasen con él. Apple desarrolla parches y mejoras de seguridad pero además se asegura de que sus usuarios lo instalen.

Y es que Apple es un auténtico “cansino” en cuanto a instalar o ejecutar procesos que considera importantes, no hay más que pensar en cada vez que nos insiste en realizar una copia de seguridad, algo que por cierto nos vendrá muy bien en caso de desastre.


Entorno de pruebas o Sandbox

iOS cuenta con una herramienta tremendamente útil en caso de que suceda el desastre, se trata de un entorno propio de pruebas para cada app donde en caso de problemas evita la interacción con otras apps. Es decir, si una app sufre un ataque malicioso, ninguna otra app fuera de su entorno de pruebas se verá afectada. Si eres usuario de Android no te molestes en buscarlo, que no lo encontrarás.

Algunos números

Los números hablan por si solos: durante 2016 en Android fueron encontradas 523 vulnerabilidades durante frente a las 161 de iOS. Y eso que el año anterior fue bastante tranquilo para Android, que en 2015 tuvo que soportar Stagefright, una de las amenazas más graves sufridas por el sistema operativo de Google en toda su historia.

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